Esta noche compartí con la familia Nayar, la presentación del quinto libro de Marta. Fue en La Casa de la Cultura de Salta.
Un Encuentro Luminoso: Mercedes Rizo Presenta a
Marta Navarrete
En el umbral de la
presentación de la obra de Marta Navarrete, la figura de Mercedes Rizo es una voz cálida que ilumina la
trayectoria y el espíritu de la escritora. Las palabras de agradecimiento de Marta,
al referirse a Mercedes como su "presentadora" y una "gran gran
persona", sientan las bases de una conexión profunda que trasciende lo
profesional.
Un Encuentro Luminoso: Mercedes Rizo Presenta a
Marta Navarrete - Y dijo de ella MónicaOvejero a su lado - Las Palabras de MartaNavarrete - Tejidos del Alma y la Tierra: UnMosaico de Afectos en la Poesía de Marta Navarrete - Un "Inmenso Mano" que Reúne Corazones: LaPerspectiva de Ricardo Nayar sobre la Obra de su esposa Marta Navarrete - El agradecimiento a los amigos presentes
La semblanza que
Rizo traza de Marta va más allá de sus habilidades literarias. La describe como
una "excelente escritora, poeta" y, fundamentalmente, como una gran
persona, estableciendo un vínculo entre la calidad humana y la sensibilidad artística.
Esta conexión se expande al evocar los versos de Hamlet Lima Quintana sobre la
"gente necesaria", aquellos seres que encienden la ilusión, invitan a
la alegría y disipan la soledad con gestos sencillos. Al identificar a Marta
con esta "gente necesaria", Mercedes Rizo nos anticipa una obra que
emana calidez, esperanza y una profunda conexión con la vida.
Al adentrarse en el
libro Entre el fulgor y mi tiempo, Rizo lo acoge como un
"nuevo hijo literario", una "obra magnífica" donde la
maestría de Navarrete se manifiesta en la delicada unión de "prosa y
poesía". Esta fusión no es un mero ejercicio estilístico, sino una
herramienta para traducir el "lenguaje de la naturaleza", sugiriendo
una sensibilidad aguda hacia el entorno y sus misterios. Además, la obra se
adentra en el "lenguaje del amor" en sus múltiples facetas: la
devoción a Dios, el afecto familiar, el arraigo a la tierra y la perdurabilidad
del cariño hacia quienes ya no están.
La presentación de
Mercedes Rizo no olvida la sólida trayectoria de Marta Navarrete, mencionando
sus cinco libros publicados y su activa participación en el ámbito literario a
través de antologías y encuentros. El hecho de que sus obras transiten en establecimientos
educacionales subraya su capacidad para conectar con nuevas generaciones. Los
reconocimientos recibidos, tanto de la Sociedad Argentina de Escritores Sesalta
como a nivel nacional, certifican la valía de su propuesta literaria.
En suma, la
presentación de Mercedes Rizo constituye un abrazo anticipado a la obra de
Marta Navarrete. A través de sus palabras, vislumbramos no solo una escritora
talentosa, sino una persona luminosa cuya sensibilidad se derrama en cada verso
y cada línea de prosa. Entre el fulgor y mi tiempo se nos
presenta así como un espacio donde la belleza del mundo y la profundidad de los
sentimientos se entrelazan, invitándonos a un viaje íntimo y revelador de la
mano de una voz auténtica y necesaria.
Y dijo de ella Mónica Ovejero, sentada a su lado
En su breve presentación, Mónica Ovejero elogia a Marta
Navarrete como una "excelente escritora" y la destaca como esposa de
Ricardo Nayar, socio honorario de SADE, expresando su orgullo por acompañarlas.
Con una emotiva analogía, compara un libro con un "hijo" gestado en
silencio que, al ser compartido, se entrega a sus lectores, pidiendo finalmente
al público que "amen ese libro" como una muestra de afecto hacia
Marta.
Las Palabras de Marta Navarrete
Marta Navarrete expresa una profunda gratitud y alegría por
la presencia de todos en la presentación de su libro. Inicia dando las "buenas
noches a todos, amigos, amigas, mis parientes, mis sobrinas, mis cuñadas, mis
cuñados", manifestando que los "quiere mucho" y está "encantada
de recibirlos en esta noche mágica y tan para mí".
Agradece a la Sociedad Argentina de Escritores (SADES)
por su "tanto cariño y dedicación" y a la Casa de la
Cultura por "abrirnos las puertas" de su "prestigiosa
institución", incluyendo a sus directivos y personal. De manera
especial, agradece a Mónica Ovejero por estar "siempre dispuesta
escuchándome", a Mercedes Rizo, su "presentadora",
y a su prima Susana Nayar por haberse venido "de Quebrachal".
Reitera su agradecimiento a todos los presentes, a quienes considera "lo
máximo para mí", "buenas personas", y "bellísimos".
Sobre el evento, desea que sea una "noche de alegría
compartida" y que sus palabras "llenen el alma" de
los presentes. Se siente "muy agradecida por cada uno" que
vino a acompañarla, calificando la noche como "muy especial"
al ser la presentación de su "quinto libro" y estar "muy
contenta".
Acerca de su escritura, menciona que sus poemas están "realmente
hechos con el alma", escribiendo "así con gran cariño y
alegría" y teniendo "ilusiones con todos".
Al introducir los poemas que leerá, explica que son textos "hechos
con el alma". El primero que presenta es un "homenaje a mi
cuñado querido Abi Nayar", escrito "con toda el alma",
y expresa la certeza de que él la estaría acompañando si estuviera presente,
porque "siempre me acompañó".
Tejidos del Alma y la Tierra: Un Mosaico de Afectos
en la Poesía de Marta Navarrete
Su selección de poemas y las reflexiones de Marta Navarrete
durante la presentación configuran un universo poético donde el afecto, la
exploración interior, la conexión con la naturaleza y la afirmación de la
identidad a través del arte se entrelazan de manera armoniosa. Su poesía se
revela como un tejido delicado de sentimientos y experiencias, ofrecido con
generosidad para resonar en el alma de quienes la escuchan.La selección de poemas que Marta Navarrete elige compartir
durante la presentación de su obra, junto con sus palabras introductorias, nos
ofrece un acceso privilegiado al corazón de su universo creativo. A través de
esta ventana íntima, emergen con claridad varias ideas centrales que vertebran
su poética, entrelazadas con reflexiones secundarias que enriquecen la
comprensión de su sensibilidad artística y personal.
El afecto y las relaciones humanas se erigen como un eje
fundamental que guía la selección de Navarrete. Su agradecimiento sincero a los
presentes, el emotivo homenaje a su cuñado Abi Nayar, y la inclusión de poemas
de amor como "Sueños" y "Justo ahora..." revelan una
profunda valoración de los vínculos que nos sostienen. El acto mismo de
compartir su poesía se convierte en una extensión de este afecto, una ofrenda
lírica destinada a conectar corazones.
Íntimamente ligada a esta idea central se encuentra la exploración
del sentimiento y el mundo interior. Navarrete afirma que sus poemas son
"hechos con el alma", una declaración que se materializa en la
intensidad de las emociones que atraviesan sus versos. El amor en su plenitud,
la sombra de la pérdida, la alegría vibrante de la creación y una profunda
convicción espiritual son los hilos que tejen su paisaje emocional poético.
La naturaleza no es un mero telón de fondo en la obra de
Marta Navarrete; se presenta como un lenguaje vivo y un contexto emocional. Tal
como Mercedes Rizo señaló su capacidad para "traducir el lenguaje de la
naturaleza", los poemas elegidos por la autora evocan imágenes vívidas del
entorno, transformándolo en una fuente constante de inspiración y un espejo de
sus propias emociones. La tierra, el viento, el sol y la noche palpitan en sus
versos, estableciendo una conexión profunda entre el ser humano y el mundo que
lo rodea.
Finalmente, la identidad de Navarrete se manifiesta a través
del arte y la tradición. Su elección de incluir "Coplas al aire"
subraya su afinidad con esta forma poética popular, arraigada en la tradición
oral y en la expresión sencilla pero profunda del sentir. La presentación de su
libro se convierte así en una afirmación de su trayectoria como escritora, un
acto de autoafirmación a través de la palabra poética.
En la trama de estas ideas centrales, encontramos hilos
secundarios que enriquecen la lectura. El recuerdo y la memoria se hacen
presentes en el homenaje a Abi Nayar y en la persistencia de la figura amada en
el reino de los sueños, revelando la importancia del pasado en la construcción
del presente emocional. La espiritualidad personal emerge con fuerza en el
poema dedicado a Cristo, mostrando una relación íntima y particular con la fe,
despojada de formalismos. La aparente sencillez de la copla, asociada a su
identidad, contrasta con la profundidad de los poemas de amor y espiritualidad,
revelando una búsqueda constante de significado en los sentimientos y en la
conexión con lo trascendente. Por último, el acto de compartir la creación se
enfatiza en sus palabras, concibiendo el libro y la noche como espacios de
encuentro y la poesía como un vehículo para "llenar el alma" de los
demás.
Durante la presentación, se leyeron varios poemas
de Marta Navarrete:
- "Bienvenidos
poetas" (leído por Mercedes Rizo)
- "El
futuro" (leído por Normita Lozano, invitada a leer un poema)
- Poema
dedicado a su cuñado Abi Nayar (comienza: "Ya no está en esta
vida...") (leído por Marta Navarrete)
- "Sueños
de un verano" (leído por Marta Navarrete)
- Poema
(comienza: "Justo ahora quiero que reposes...") (leído por Marta
Navarrete)
- Una copla
(comienza: "Sencilla como la copla...") (leída por Marta
Navarrete)
- Poema
sobre el Cristo que ella busca (comienza: "Este es el Cristo que
quiero...") (leído por Marta Navarrete)
Un "Inmenso Mano" que Reúne Corazones: La
Perspectiva de Ricardo Nayar sobre la Obra de su esposa Marta Navarrete
Desde una perspectiva íntima y afectuosa, Ricardo Nayar,
esposo de Marta Navarrete, comparte sus impresiones sobre la presentación y,
fundamentalmente, sobre la obra literaria de su compañera. Sus palabras,
impregnadas de un cariño palpable y un humor cómplice, nos ofrecen una visión
complementaria a las presentaciones formales, revelando el impacto personal y
comunitario del "nuevo hijo literario" de Marta.
Nayar describe el libro con una poderosa metáfora: un
"inmenso mano". Esta imagen sugiere una obra que no solo se ofrece,
sino que también acoge, que establece un vínculo tangible con el lector. Esta
idea de conexión se expande cuando señala que el libro tiene la capacidad de
"juntarnos todo", actuando como un punto de convergencia para seres
queridos de diversas esferas de la vida de Marta y Ricardo. Amigos, hermanos,
parientes, cuñadas, sobrinos, primos y amigos de la infancia se ven congregados
por este evento literario, trascendiendo la mera presentación para convertirse
en una celebración de los lazos afectivos. La mención explícita del
"cariño de todos ustedes" que acompaña al libro refuerza esta noción
de una obra que florece en un ambiente de afecto y apoyo mutuo.
La capacidad del libro para actuar como catalizador de
reencuentros se ilustra vívidamente con la anécdota de su prima Susana, quien
viajó desde Quebrachal para estar presente. La frase "todo eso ha
producido este" subraya el poder de la obra de Marta para generar
conexiones y revitalizar lazos que quizás la distancia había atenuado. En este
sentido, el libro se erige como un vehículo de afecto y memoria, uniendo a las
personas a través de la sensibilidad de su autora.
Ricardo revela una profunda admiración por la vitalidad y la
entrega a la existencia de su esposa Marta. La convicción con la que afirma que
"va a seguir escribiendo" no solo celebra su presente logro, sino que
anticipa un futuro literario prometedor. Incluso la nota de humor al mencionar
que la dedicación de Marta a la escritura a veces le "molesta ya tanto
pero bueno aguantando" añade una capa de autenticidad y cariño cotidiano a
su elogio, mostrando una complicidad que solo la vida compartida puede forjar.
En definitiva, las palabras de Ricardo Nayar pintan un
cuadro conmovedor del impacto de la obra de Marta Navarrete. Más allá de su
valor literario intrínseco, el libro se presenta como un lazo que une
corazones, un catalizador de afectos y un reflejo de la vitalidad de su
creadora. Su perspectiva nos recuerda que la literatura, en su esencia más
profunda, tiene el poder de conectar a las personas y celebrar la riqueza de
las relaciones humanas.
El agradecimiento a los amigos presentes
Ricardo Nayar, esposo de Marta Navarrete (el "Chacho"),
agradece la presencia y menciona a diversas personas y grupos. Ve en este
encuentro, propiciado por la obra de su esposa, un "alimento espiritual
impresionante" y valora estos momentos como "imborrables".
Se refiere a la diversidad de asistentes, incluyendo "amigos,
hermanos, parientes, cuñadas, sobrinos, primos, amigos de la infancia". Menciona
a la Sociedad Argentina de Escritores (Sades), a su prima Susana Nayar que "se
vino de Quebrachal". Menciona también a sus amigos de la infancia Roberto
y Jorge Conejo. Un recuerdo especial para su fallecido hermano Salvón (Abi
Nayar), homenajeado también por Marta en el poema que le dedica y lee junto a los
presentes.



