Desde Asociación Ragone y junto a la Fundación Reverdecer
Escenas de la obra y mensaje de Pacha Kanchay en la voz de Marian Casares. (6 min aporx)
Fuego y Zonda se emplaza em escenarios que constituyen una invitación a experimentar el teatro como se lo miraba en sus orígenes, en torno al fuego y al aire libre.
Cuenta las epopeyas de una mujer olvidada por la historia oficial para recuperar su presencia en nuestra historia. se trata de la legendaria Martina Chapanay.
Martina fue una caudilla y bandolera argentina de la época en que la patria se gestaba,a mediados del siglo XIX.
El escenario natural de la obra y su escenografía mínima, la construyen ante el púbico alrededor del fuego, como un relato ritual. El fuego invita a contar y escuchar. Y el en hablar se van diciendo cosas de nosotros mismos. Fuego y Zonda es una obra sobre historias que llevamos dentro de nosotros mismos.
Esta obra de teatro cuenta con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro
Martina Chapanay es una figura de existencia real que compartía el fruto de sus robos con los más humildes, así como representa a Robin el folclore inglés medieval. La Chapanay fue una guerrillera que actuó en las guerras civiles argentinas del siglo XIX. Hija de un cacique huarpe, nació en la Intendencia de Córdoba del Tucumán (Virreinato del Río de la Plata) alrededor del 1800 -en las Lagunas de Guanacache, actual territorio de San Juan- y murió en 1887.
Célebre por haber vengado la muerte del caudillo riojano Ángel “Chacho” Peñaloza, jineteaba con una habilidad que pocos hombres conseguían igualar, galopaba caballos en los arenales, pialaba terneros, cazaba animales y nadaba con gran destreza.
Ha llegado a nuestros tiempos en la canción “Bandidos rurales” (2001), de León Gieco, con la colaboración del historiador y ensayista Hugo Chumbita; en la cueca “La Martina Chapanay”, del poeta y cantor mendocino Hilario Cuadros; en la novela “Martina Chapanay, montonera del Zonda” (2010), de la escritora Mabel Pagano.
A cerca del director de la obra, Marcos Arano Forteza.
Escenas de la época en que vivió Martina Chamanay