martes, 28 de septiembre de 2021

Reforzando provisión de electricidad

 Viaje 05. 



El resplandor en la penumbra del monte: tecnología, memoria y la ética del cuidado en Los Pozos

Texto  construido en 2026-09-22

Por Fernando Pequeño Ragone



I. La promesa del sol y el umbral de los tirafondos

Llego a Los Pozos en el autito azul con el operario de ESED cargado de cables, soportes y la expectativa contenida de quien busca encender una luz en medio de una penumbra de décadas. El aire de Anta se siente denso, húmedo, cargado del olor a tierra fresca y a sunchales que precede a la mejora del tiempo. En el baúl traigo el tercer equipo de pantallas solares y baterías provisto por ESED. Para la lógica administrativa o para la mirada pragmática de mi hermano Rodrigo, esto no es más que otro gasto o un "enredo" técnico de alambres y postes; para mí, ESED representa la promesa tangible de habitar con dignidad la vieja casa familiar, de otorgarle un confort respetuoso al espacio y romper el aislamiento que históricamente nos expulsó.

Nos detenemos a revisar las herramientas en la galería. Escucho el bla bla bla de ese operario. Atenderlos desde la presencia, prepararles el café, entender sus visiones y resistencias, sus desconfianzas; es el corazón de mi proyecto en la finca. No vine a Los Pozos a mandar desde un aire acondicionado ni a tratar a los hombres como «un puñado de viejas lanzaderas» (Carlyle, citado en Marconetto et al., 2014, p. 331); vine a sostener la vida desde el cuidado.

 

II. El conflicto de los alambres: el peso del padre y la sombra del hermano

Estar en Los Pozos es siempre caminar sobre un palimpsesto donde se superponen las huellas de mi padre, la memoria de mi abuelo Miguel Ragone y las tensiones no resueltas con mi hermano Rodrigo (Gardenal, 2020; Pequeño Ragone, 2026). Cada vez que intento avanzar en la instalación de la luz o en la delimitación de un gabinete eléctrico, choco con el fantasma de la autoridad paterna encarnada en Rodrigo. Mi hermano hereda la forma contractual y extractiva con los puesteros sin poder cuestionarla; ve en la finca un territorio de producción única donde todos debemos subsumirnos a su "deber ser" (Pequeño Ragone, 2025).

Cuando discutimos por los alambres eléctricos improvisados o por el cuidado de las baterías, entiendo que no peleamos por cables ni por postes: peleamos por quién es digno de habitar la tierra que mi padre dejó sin instrucciones claras. Rodrigo se oprime intentando alcanzar la imagen de nuestro padre, cuidando la camioneta como un objeto sagrado e intocable; yo, en cambio, necesito que Los Pozos deje de ser un espacio de expulsión y se transforme en un territorio testimonial de producción sustentable y memoria viva (Pequeño Ragone, 2025). Como anoté en mi diario: «No estoy compitiendo por su lugar. Mi proyecto en Los Pozos no es una copia del suyo... Es mío» (Pequeño Ragone, 2026, p. 6).

La electricidad es el símbolo de este desencuentro. Instalar energía solar es decidir qué parte del monte permanece ilimitadamente a oscuras y qué parte se transforma en un espacio habitable para la cultura, la escritura y el trabajo de la memoria.



III. El pulpo de Las Lajitas vs. la memoria de Miguel Ragone

Cada vez que recorro la recta llana que conduce desde Las Lajitas hacia Los Pozos, experimento una angustia física en el estómago. Las Lajitas se levanta ante mí como la encarnación del modelo agroexportador, un pulpo Sojero que tracciona, desforesta y asfixia el monte para convertirlo en commodities de exportación (Svampa, 2019; Pequeño Ragone, 2025). Fiel a la ontología naturalista criticada por Descola (2001), el agronegocio ve en el Chaco Salteño una masa inerte de recursos para la acumulación financiera (Serratos, 2020).

Frente a esa voracidad, invoco la figura de mi abuelo, el Dr. Miguel Ragone. En la memoria colectiva y en los documentos de su gobierno de 1973, el monte no era una mercancía desmantelable, sino un contrato social y ecológico (Adet & Corbacho, s.f.; Pequeño Ragone, 2026). Ragone entendió que la verdadera liberación nacional requería combatir el "colonialismo interno" que despojaba a las provincias de sus recursos hidrocarburíferos y forestales (González Casanova, 1969; Rodríguez Faraldo, 2026). Al crear Salta Forestal, su objetivo no fue crear una "conservación de fortaleza" que expulsara a los hombres para proteger una naturaleza purificada (Ferrero, 2019; Lombardo, 2024), sino dignificar al hachero y al puestero, integrándolos en una red de producción sustentable (Seguhezzo, 2026).

Instalar este tercer equipo solar en la vieja casa de Los Pozos es mi manera de continuar la "receta inconclusa" de mi abuelo. Es la afirmación de que el monte salteño puede ser habitado sin ser destruido, construyendo una alternativa a la desjaguarización y al despojo (Pequeño Ragone, 2026).

 

IV. Hacia una masculinidad ecológica: la luz como acto de cuidado

A mis casi sesenta años, sentado en la galería mientras las baterías de ESED acumulan sus primeros kilovatios de la tarde, comprendo que mi re-vinculación con la finca es una profunda transformación de mi masculinidad. La modernidad capitalista nos enseñó que ser varón en el campo significa dominar con el tractor, someter la vegetación, sangrar el ganado y callar la afectividad (Connell, 2005; Plumwood, 1993). Esa masculinidad extractivista es la que destruye el monte y enferma las relaciones familiares.

Frente a ello, apuesto por una masculinidad ecológica anclada en la ética del cuidado (Gilligan, 1982; Tronto, 1993; Pequeño Ragone, 2026). Mi presencia en Los Pozos —acompañar el trabajo de los peones, tender la red para que los chicos tengan señal de internet, escribir mis ensayos en la computadora bajo la luz de los paneles— demuestra que es posible habitar la tierra desde la reciprocidad y la interdependencia. Como Bruno Latour (2007) señalaba al convocar a un Parlamento de las Cosas, la casa de Los Pozos se convierte en un híbrido donde la tecnología limpia, la memoria de los caídos, el ladrido de mis perros Malko y Choco, y las demandas de los jóvenes puesteros se sientan a deliberar en un mismo mundo común (Pequeño Ragone, 2026).

La luz que hoy ilumina la casa no es solo electricidad: es la victoria del cuidado sobre la expulsión, la memoria viva de Miguel Ragone encendida en el corazón del monte.

 

Referencias

  • Adet, R., & Corbacho, M. (s.f.). Características del gobierno de Miguel Ragone y la distribución de los recursos naturales (Documento de cátedra). Universidad Nacional de Salta.
  • Connell, R. W. (2005). Masculinities (2nd ed.). University of California Press.
  • Corbalán, E. (2026, 30 de abril). El Gobierno Popular y la Ética de la Felicidad del Pueblo. En Panel Ragone: Naturaleza, Soberanía y el Contrato con el Monte. Universidad Nacional de Salta.
  • Descola, P. (2001). Más allá de naturaleza y cultura. Institut d'ethnologie.
  • Ferrero, B. G. (Comp.). (2019). Islas de Naturaleza. Perspectivas antropológicas sobre las políticas de conservación. Ediciones UNRaf.
  • Gardenal, G. (2020). Tras las huellas del tigre en el quebrachal. Ciencia, conservación y desarrollo en las áreas protegidas de Copo. IDACOR-CONICET.
  • Gilligan, C. (1982). In a Different Voice: Psychological Theory and Women's Development. Harvard University Press.
  • González Casanova, P. (1969). Sociología de la explotación. Siglo XXI Editores.
  • Latour, B. (2007). Nunca fuimos modernos. Ensayo de antropología simétrica. Siglo XXI Editores.
  • Lombardo, E. D. (2024). Modelos de conservación (Material de capacitación). Cuadernos de conservación antropológica.
  • Marconetto, M. B., Gardenal, G., & Barría, P. (2014). Arqueología, piel y quebracho. En Sentidos indisciplinados. Arqueología, sensorialidad y narrativas alternativas (pp. 183-222).
  • Pequeño Ragone, F. (2025). Ferpeq Personalísimo: Diario personal 2025 (Registro de campo y entradas de blog).
  • Pequeño Ragone, F. (2026, 20 de julio). El aire y el barro: a cerca de doble conducciones y proyectos propios (Crónica de una sobremesa en La Puló, sobre Los Pozos).
  • Pequeño Ragone, F. (2026, 19 de marzo). Ontologías de la Naturaleza, Violencia y Cuidado: Hacia una Ecología Política de las Masculinidades (Documento de ensayo).
  • Pequeño Ragone, F. (2026, 5 de abril). El monte como contrato: Miguel Ragone, la soberanía sobre los recursos naturales y las ontologías no hegemónicas de la naturaleza (Ensayo de cátedra / Conferencia).
  • Plumwood, V. (1993). Feminism and the Mastery of Nature. Routledge.
  • Puig de la Bellacasa, M. (2017). Matters of Care: Speculative Ethics in More than Human Worlds. University of Minnesota Press.
  • Rodríguez Faraldo, M. (2026, 30 de abril). Industrialización y Lucha contra el Colonialismo Interno. En Panel Ragone: Naturaleza, Soberanía y el Contrato con el Monte. Universidad Nacional de Salta.
  • Romero, A., & Castillo Estupiñán, C. C. (2023). ¿Estamos sobre la misma montaña? Por una apertura ontológica de la conservación de los páramos. Ambiente & Sociedade, 26.
  • Seguhezzo, L. (2026, 30 de abril). Salta Forestal y la Búsqueda de la Justicia Ambiental. En Panel Ragone: Naturaleza, Soberanía y el Contrato con el Monte. Universidad Nacional de Salta.
  • Serratos, F. (2020). El Capitaloceno. Editorial Reserva.
  • Svampa, M. (2019). El Antropoceno como diagnóstico y paradigma. Lecturas globales desde el Sur. Utopía y Praxis Latinoamericana, 24(84), 33-54.
  • Tronto, J. (1993). Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care. Routledge. 


miércoles, 22 de septiembre de 2021

A cerca de LA CONSULTA (cpli) DIRIGIDA A LAS COMUNIDADES ORIGINARIAS EN EL OTBN en Salta

 


Ampliar en Asoc Miguel Ragone


Intentar romper la dicotomía
entre la gran industria como el avance y el progreso,
 y las poblaciones originarias y los bosques,
como lo factible de ser sacrificado,
improductivo y perteneciente al pasado,
involucra nuestra visión de derechos humanos.




jueves, 2 de septiembre de 2021

Proyectando la investigación de los recursos naturales

 

Abra en la región de El Mollar, Anta, Ruta 5 km 50. 


Frente a un estado ausente y presto a políticas económicas extractivistas, es fundamental entender la importancia de los vecinos del territorio local y su posibilidad de organizarse, como pilares del soporte para mejorar las condiciones de vida. Y hacer que las instituciones del Estado se hagan presente. 

La investigación biológica de la flora y la fauna para ENFOCAR EL VALOR DE NUESTRAS VIDAS HUMANAS COMO PARTE DEL ECOSISTEMA es lo que guía el proceso de investigación que vamos a  iniciar para el área de El Mollar y que iremos haciendo extensiva a otras zonas. Junto al tan amado y tan odiado "Ordenamiento Territorial" que fija la Ley nacional de Bosques Nativos (Ver aquí) le confiere al Estado salteño a través de la la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Salta, un papel fundamental para nuestras vidas vecinales. Que esa institución honre ese papel en contra de la tradición burocrática paralizante y corruptora es lo que sería deseable, por que no darle crédito a las gestiones. Investigación y cuidado ambiental para que nos desarrollemos es la consigna. 






"Droneando" en El Mollar de JFP