Viaje 125.
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Se recomienda pronta vacunación preventiva en bovinos, perros, gatos y humanos.
La tarde del miércoles 16 se llevó a cabo una reunión en la oficina de SENASA Lajitas, sobre la situación de la rabia bovina en la región, destacando la importancia de la prevención, vacunación y la colaboración entre productores, SENASA y el ente sanitario (Asociación de Vacunadores de Las Lajitas). A continuación reseñamos la alocución de Marcelo Pronos, principal responsable en la oficina de SENASA Lajitas, frente a los productores presentes.
El reciente brote de rabia bovina en territorio próximo a Apolinario
Saravia, ha puesto de manifiesto la persistencia de esta zoonosis en el norte
de Argentina. Lo que comenzó como un caso aislado en Carmen del Carmen, un área
de bajo riesgo aparente, escaló rápidamente con la aparición de nuevos focos
más al sur, específicamente en las cercanías del camino del Albarón y la zona
de la playa. Esta expansión, que "se saltó por el camino bronos, por
Burela para adentro", demuestra la capacidad del virus para moverse a
través de diversos entornos, incluso agrícolas. La detección de estos casos
recae principalmente en la vigilancia y experiencia de veterinarios ligados a
la Asociación de Vacunadores de Lajitas como el Dr. Sergio Marano, quienes
identifican la sintomatología nerviosa característica en los animales
afectados, culminando en un diagnóstico de laboratorio mediante análisis de
cerebro. Es crucial entender que la rabia no es un evento aislado en estas
latitudes; es una enfermedad endémica que "no se puede erradicar",
presente en toda la franja norte del país, con la excepción de la Puna. Aunque
la zona de Anta no había registrado brotes documentados por SENASA desde 2016 o
2017, si se registró la continuidad de la enfermedad en áreas cercanas en las
serranías de entre Metán y Rosario de la Frontera y hacia el oeste.
Ante la detección de un brote de rabia, SENASA implementa un
protocolo riguroso que busca contener la dispersión del virus y proteger la
ganadería. La medida más inmediata y fundamental es el establecimiento de un círculo
de vacunación obligatoria con un radio aproximado de 10 km alrededor del
foco inicial. Todos los productores dentro de este perímetro están compelidos a
vacunar a su ganado, transformando la vacunación voluntaria —práctica habitual
en condiciones normales— en una imposición legal para salvaguardar la salud
animal y humana.
Además de la vacunación masiva, se aplican restricciones
de movimiento de animales dentro de la zona de brote. Esta medida es vital
para evitar la diseminación del virus a otras áreas, y solo se levanta una vez
que todos los animales del círculo han sido vacunados y han transcurrido al
menos 30 días sin nuevos casos. La importancia de la vacunación continua
no puede subestimarse; incorporarla al plan sanitario anual no solo asegura la
protección individual del rodeo, sino que también contribuye a la demanda de
vacunas, incentivando una mayor producción y disponibilidad en el mercado. La eficacia
de la vacuna es notable, demostrando ser "altamente efectiva,
eficiente" al detener la mortandad en campos afectados una vez que se
implementa la inmunización. Este conjunto de medidas, que combinan la acción
obligatoria con la concientización sobre la prevención, es el pilar para
mitigar el impacto de la rabia bovina.
La rabia es una zoonosis de extrema gravedad, lo que
significa que "se transmite al ser humano" y es universalmente mortal
una vez que los síntomas se manifiestan, tanto en animales como en personas. La
percepción común de que la rabia solo se transmite por la mordedura de perros
rabiosos es incompleta y peligrosa. Existen vías de contagio al humano
que involucran la manipulación de bovinos enfermos, especialmente durante
actividades como la faena o el boqueo, donde el contacto con la saliva
infectada o la autoinoculación por heridas, incluso mínimas, puede ser
suficiente. Es crucial entender que el virus puede estar presente en la saliva
del animal "varios días antes de que el animal tenga sintomatología
nerviosa", lo que lo convierte en un portador contagioso aún sin síntomas
evidentes.
A pesar de que los bovinos pueden ser una fuente de
infección, el riesgo primordial para los seres humanos proviene de
perros y gatos. Estos animales, al ser carnívoros y tener la tendencia a
morder, son los principales vectores de transmisión directa a las personas. Por
ello, la vacunación de mascotas es de "muy importancia",
constituyendo la primera línea de defensa para la salud pública. Aunque existe
una vacuna antirrábica humana disponible en hospitales, que se aplica
tanto de manera preventiva para grupos de riesgo como post-exposición tras una
mordedura sospechosa, la prevención en la fuente animal sigue siendo la
estrategia más eficaz para evitar el contagio en personas.
Dentro de la cadena de transmisión de la rabia bovina, el vampiro
hematófago ( Desmodus rotundus) es el principal vector, a menudo
confundido erróneamente con el murciélago insectívoro común. Es vital
comprender esta distinción, ya que los vampiros se alimentan exclusivamente de
sangre y son morfológicamente diferentes. Los productores deben aprender a
identificar las mordeduras de vampiro en sus animales, que se presentan
como pequeños "saca bocado" o agujeritos, comúnmente en el cuello,
detrás de la oreja o alrededor del ano en vacas, y que en caballos pueden
generar un goteo persistente de sangre debido a la acción anticoagulante de la
saliva del vampiro.
No todos los vampiros son portadores de rabia, y aquellos
que se enferman no sobreviven mucho tiempo. La observación de vampiros
enfermos y comportamiento anormal, como ver a un vampiro o cualquier
murciélago "caminando por el piso", es una señal inequívoca de
infección y debe alertar a los productores. La identificación y manejo de
refugios de vampiros, que suelen encontrarse en "huecos de tronco, en
alcantarilla, en pozos de agua, el techo raso, las construcciones
abandonadas", es una tarea crítica que debe ser coordinada exclusivamente
con SENASA. La destrucción indiscriminada de estos refugios, como quemarlos, es
contraproducente, ya que dispersa a las colonias infectadas y expande el
problema. SENASA, mediante tratamientos específicos, busca controlar la
población y evitar la dispersión de colonias rabiosas, marcando los refugios
con GPS para un monitoreo efectivo y continuado.
La colaboración activa del productor es esencial para el
control efectivo de la rabia bovina. Ante la observación de un animal con sintomatología
nerviosa (como caídas, convulsiones, parálisis o dificultad respiratoria),
es imperativo "inmediatamente contactarse con un veterinario" y no
manipular al animal enfermo o muerto. El veterinario será el encargado de
tomar las muestras necesarias para el diagnóstico. Para que las vacunaciones
sean reconocidas por SENASA, y para evitar restricciones de movimiento en caso
de brote, el productor debe realizar la declaración de vacunación
presentando el acta firmada por un veterinario y una copia de la factura de
compra de la vacuna. Esto asegura que la inmunización sea correctamente
registrada en el sistema.
Mantener una actualización de stock de hacienda en
SENASA es otra obligación crucial. La falta de reporte de muertes o de cambios
en el número de animales puede generar bloqueos y levantar sospechas de
ocultamiento de casos o vacunación incompleta. Asimismo, el caravaneo de
los animales, especialmente terneros, es mandatorio antes del primer
movimiento, asegurando la trazabilidad del ganado. Las caravanas deben contener
el número de QUIIG del campo y su aplicación debe declararse con una planilla
específica. Finalmente, la relación entre SENASA y el ente sanitario es
un modelo de colaboración: mientras SENASA define las políticas, el ente, una
organización no gubernamental de productores, es el brazo ejecutor en el campo,
facilitando la comunicación y la difusión de información vital entre los
productores.
El brote de rabia bovina en la región de Apolinario Saravia
es una importante advertencia a tiempo, para los productores a lo largo de la ruta
5 entre Lumbreras y Las Lajitas que incluye la región más próxima al Parque
Nacional El Rey. Subraya la imperiosa necesidad de una vigilancia constante,
una vacunación oportuna y una estrecha colaboración entre todos los actores
involucrados para salvaguardar tanto la salud animal como la salud humana. La
rabia, con su naturaleza endémica y su letalidad, exige una respuesta integral
que va más allá de la mera contención.
Es fundamental destacar la advertencia y necesidad de no
"demonizar" o "estigmatizar" a los murciélagos a partir
de la difusión y las medidas recomendadas. El informe es claro: el principal
transmisor de la rabia a los bovinos es el vampiro hematófago (Desmodus
rotundus), no el murciélago insectívoro. Existe una confusión popular
que asocia a todos los murciélagos con el vampiro portador de rabia, generando
miedo y acciones contraproducentes, como la destrucción de colonias.
La mayoría de las especies de murciélagos son beneficiosas
para el ecosistema, cumpliendo roles cruciales como el control de insectos
(incluyendo plagas agrícolas), la polinización de plantas y la dispersión de
semillas. Exterminar indiscriminadamente a los murciélagos insectívoros no solo
es injusto, sino que también desequilibra el ecosistema y puede tener
consecuencias negativas para la agricultura y el medio ambiente.
La clave está en la identificación y el control
específico del vampiro hematófago a través de las autoridades competentes,
como SENASA, que aplican métodos controlados para manejar sus poblaciones sin
afectar a otras especies. Fomentar la educación y la distinción entre las
diferentes especies de murciélagos es vital para evitar reacciones exageradas y
perjudiciales. La rabia es un problema de salud pública y animal que requiere
un enfoque científico y racional, no la estigmatización de especies que son esenciales
para nuestros ecosistemas.
Revivo aquí los aspectos más relevantes vividos en la misa y procesión en honor a la Virgen del Carmen, celebrada en la localidad de Lumbreras. Es una visión profunda de la liturgia católica, la devoción mariana, la exhortación a la fe y la crítica social y religiosa desde la perspectiva del sacerdote Jesús Quintana invitado por la familia Juárez especialmente para la ocasión.
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| Junto a Andrea Juárez en la Capilla de Lumbreras |
La misa en Lumbreras, celebrada por el sacerdote Jesús Quintana, no solo fue un acto de devoción religiosa, sino también una reflexión sobre la conexión entre la fe y el cuidado del medio ambiente. Durante su sermón, el Padre Quintana destacó la importancia de una fe auténtica y comprometida. Pensé mientras lo escuchaba en la dedicación necesaria en la vida espiritual con la disciplina y el esfuerzo requeridos en el trabajo rural. Subrayó que la codicia y la búsqueda de beneficios materiales inmediatos. Y pensé que son los que pueden llevar a la sobreexplotación de los recursos naturales. Él desde la autoridad de Dios llamó a valorar el bien superior y eterno por encima de las ganancias económicas a corto plazo. En este sentido, el cuidado del entorno natural, especialmente de tesoros como el Parque Nacional El Rey ligado a Lumbreras, se presenta como una manifestación sagrada de la obra de Dios que la comunidad tiene la responsabilidad de proteger.
Luego de días de novena, la celebración fue la mañana fría del 16 de julio en la capilla de Lumbreras, donde se dieron cita un centenar de vecinos. Invitado por la familia Juárez, es la primera vez que comparto la tradición de fé, amor, promesas y silenciosas ofrendas en un ritual íntimo y conmovedor por su escala.
El sermón del padre Quintana en Lumbreras fue una
intervención de alto impacto que, utilizando un lenguaje rural y directo, llamó
a sus fieles a una coherencia radical entre su fe y su vida, sentando bases
éticas que aplican tanto a la devoción religiosa como al trabajo y la custodia
del entorno natural que los rodea.
El Padre Jesús Quintana enfatizó
que la Virgen del Carmen es la misma Virgen María bajo diferentes advocaciones
(Urcupiña, Guachana, del Milagro), destacando su rol como "madre elegida
por Dios para albergar en su seno nada menos que a la segunda persona de la
santísima trinidad, que es el hijo conocido por todos nosotros con el nombre de
Jesús."
En su atuendo blanco con la
insignia de la Cruz y tras unos gruesos lentes negros, con una simpatía
envolvente, nos instó a los fieles a considerar a María como nuestra propia
madre: "A María la tenemos que ver así, nuestra mamá." Y nos felicitó
por "celebrar a su mamá, a nuestra mamá, bajo un título llamado del
Carmen, pero es la Virgen María."
El sermón del sacerdote Quintana abordó directamente las
críticas de otras confesiones religiosas (evangélicos, mormones, testigos de
Jehová, adventistas, etc.) hacia la figura de la Virgen María, especialmente en
lo que respecta a su virginidad y la existencia de "hermanos" de Jesús.
Refutó la idea de que María
tuvo más hijos, explicando que en tiempos bíblicos "No existía el primo,
ni el cuñado, ni el tatarabuelo, ni el tío. A todo familiar cercano se le decía
el Poro [hermano]." Y reafirma la virginidad de María: "María no tuvo
a Jesús y no perdió su virginidad. Porque María no necesitó del hombre."
Criticó la "mediocridad de pensamientos" de quienes afirman que
"Todas las religiones son iguales," señalando que hay muy pocas
religiones (cristiana –donde se incluyen los católicos–, budista, musulmana,
judía). E hizo un llamado a la apertura al espíritu y a no ser "cabeza de termo"
en las cosas de Dios, especialmente respecto a la virginidad y maternidad
divina de María.
En la misa Jesús Quintana, el
sacerdote, realizó una fuerte crítica a la falta de compromiso y la
superficialidad en la fe de algunos católicos, comparando su entusiasmo en
eventos mundanos con su pasividad en la iglesia. "¿Por qué al baile van
adelante? ¿Por qué a los partidos de fútbol van platea? ¿Por qué al corso se
pelean para para que les bailen? ¿Por qué ante Dios siempre nos relegamos? Le
hacemos como como de menos a Dios." Dijo.
Y cuestionó la pereza en la
oración, particularmente el rezo del rosario ("¿cuánto demoramos para
rezar el rosario? 15 minutos. ¿Cuánto estamos con el celular? Horas de horas
viendo tontera y nos cansa el rosario."). Fomentó la lectura de la
Biblia y materiales religiosos, criticando a quienes los consideran caros o los
tienen solo como adorno. "La Biblia tiene que estar ahí en la mesa para
que todos la lean."
En el encuentro santo, el
orador hizo hincapié en la diferencia entre las peticiones mundanas y la
búsqueda de la vida eterna, usando como ejemplo la parábola del buen samaritano
y la pregunta al Doctor de la Ley sobre la herencia de la vida eterna.
Contrastó las peticiones comunes ("Señor, concédeme una novia linda...
dame plata... que gane mucha plata") con la pregunta del Doctor de la
Ley ("Señor, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?").
Y reiteró la importancia de "hacer el bien" y
hacerlo "por amor," aludiendo a la parábola del buen samaritano como
modelo de acción desinteresada y compasiva.
Promediando la misa el
sacerdote Quintana enfatizó la sacralidad de la Eucaristía y la necesidad de
estar en gracia de Dios para comulgar. Explicó la transustanciación: "Era
pan antes de la misa, luego de la transanciación se convirtió en cuerpo y
sangre." Y subrayó que "Lo más fundamental que tienen ustedes en
esta capilla es el sagrario." Con firmeza, estableció claramente
quiénes pueden comulgar: "Los que están confesados, los que están
casados por iglesia, no juntaditos ni por civil, eso no vengan a mentirme a
mí... Los que rezan todos los días, los que están confesados, los que van a
misa todos los sábados, en este caso acá, eso pueden acercarse a comulgar. El
resto tranquilo porque dice Pablo, preferible no comulgar que recibir mal la
comunión."
Finalmente, el sacerdote Jesús
Quintana compartió una perspectiva cruda y realista sobre el manejo de la
muerte y la hipocresía en los funerales, así como la importancia de la
prevención personal. Criticó el "circo" de algunos velatorios y la
falsedad en el duelo: "Somos más falsos que a la esquina, ¿no? Y ahí
todo... es un circo eso. Gente que se revuelca, y no ha hecho un carajo por la
persona que está en el carro." Advierte sobre la codicia en las
herencias: "Y es el que después va a ver qué dejó el papá, qué dejó la
mamá. Son unos mangas de sinvergüenza." Y terminó ofreciendo un
consejo práctico y poco convencional sobre la cremación para evitar problemas
económicos a los hijos con los cementerios: "háganse cremar. No van a
pagar el cementerio los hijos de ustedes. Olvídense, terrible"
La misa de la Virgen del Carmen en Lumbreras, la que en la
mañana compartí junto a un centenar de vecinos, no fue solo una celebración
litúrgica, sino también un espacio para la catequesis profunda y la exhortación
moral. El sacerdote Quintana especialmente invitado, combinó la enseñanza
teológica sobre la figura de María y la Eucaristía con una crítica directa a
las actitudes de los fieles y de otras confesiones religiosas. Su mensaje
central fue un llamado a una fe más auténtica, comprometida y vivida en la
caridad, en contraste con la superficialidad y el interés propio que a menudo
caracterizan la relación de las personas con lo divino.
Final del formularioPosterior
a la misa, tras un breve momento de congregación frente al campanario de la
capilla, con las vírgenes a cuesta de los hombros de los hombres, de las
familias organizadoras, la procesión bajo el cielo plomizo y frío intenso, se
desplazó por la plaza, hizo un alto en la Comisaría del pueblo para bendecirla
y continuó hacia la intersección de la ruta 5.
Lumbreras es una pequeña localidad en el departamento de
Metán, provincia de Salta, Argentina. Se encuentra en la intersección de la
Ruta Nacional 34 y la Ruta Provincial 5, a unos 43 kilómetros al norte de San
José de Metán y a 15 kilómetros de Río Piedras. Se la considera la puerta de
entrada al Parque Nacional El Rey.
La Virgen del Carmen es una figura central en muchas
localidades de Salta, y su celebración involucra a toda la comunidad. La misa y
procesión de la Virgen es un evento que une a los habitantes de Lumbreras en
una manifestación pública de su devoción. El cielo plomizo y el frío intenso la
mañana de la procesión tras los días de novena, crearon una atmósfera solemne y
sacrificada a la celebración.
La capilla y su campanario son el corazón de la vida
religiosa del pueblo, y la plaza, el espacio de encuentro social. La bendición
a la Comisaría ha sido un gesto en busca de la protección divina para quienes
cuidan de la comunidad.
En Lumbreras también se celebran otras festividades
religiosas de importancia, como la fiesta en honor al Señor y la Virgen del
Milagro, que congrega a la comunidad cada 22 de septiembre. Además, el pueblo
ha ganado notoriedad en los últimos años por el festival "FestiLuz",
un evento familiar con entrada libre y gratuita que combina música y
gastronomía local, y que se ha convertido en una tradición en el sur de Salta.
El estilo crudo y directo del Padre Quintana, lejos de ser
improcedente, adquirió una especial relevancia en el contexto de una pequeña
localidad rural de Lumbreras.
Su lenguaje directo y genuino en una pequeña comunidad
como Lumbreras, donde las relaciones son cercanas y se valora la franqueza
sobre la formalidad, un lenguaje sin rodeos como el que usó llega seguro como más
auténtico y honesto. Habló con la misma franqueza con la que se habla del
clima, la cosecha o los problemas cotidianos.
Realidades Reconocibles: Sus críticas a la hipocresía
en duelos o la codicia en herencias tienen fuerza en un entorno donde los
dramas familiares son conocidos por gran parte de la comunidad. No es una
crítica abstracta, sino que aludió a comportamientos que los presentes pueden
reconocer fácilmente. Su llamado a una fe comprometida y no superficial se
alinea con la ética del trabajo rural, sobre valores compartidos que exigen
esfuerzo constante, paciencia y dedicación. Su advertencia contra la pereza en
la oración es un eco de la advertencia contra la pereza en el campo, donde las
consecuencias son directas y visibles.
El mensaje del Padre Quintana durante la misa de la mañana
incorporó valores que conectan directamente con el monte y el ambiente,
especialmente considerando que Lumbreras es la "puerta de entrada al
Parque Nacional El Rey". Su llamado a una fe auténtica, comprometida y
alejada de la superficialidad es un reflejo directo de la naturaleza del
trabajo en el campo. La agricultura o la ganadería no permiten la mediocridad
ni la pereza; exigen un compromiso diario y una conexión genuina con la tierra
y los animales. Su crítica a la "pasividad en la iglesia" fue una
interpelación a aplicar la misma disciplina y dedicación del trabajo rural a la
vida espiritual.
Al contrastar las peticiones mundanas ("dame
plata") con la búsqueda de la vida eterna, criticó indirectamente el afán
de lucro desmedido. Esta misma codicia es la que a menudo impulsa la
sobreexplotación de recursos naturales y el daño ambiental. Su mensaje invitó a
valorar un bien superior y eterno por sobre el beneficio material inmediato.
Esta es la base de la ética de la conservación: proteger el medio ambiente (un
bien a largo plazo para las futuras generaciones) por encima de la ganancia
económica a corto plazo. Finalmente, su énfasis en el cuidado de la fe y el
alma puede extenderse por analogía al cuidado de la Creación. Si el sagrario es
lo más fundamental de la capilla por contener el cuerpo de Cristo, el entorno
natural, especialmente un tesoro como el Parque Nacional El Rey ligado a
Lumbreras, puede ser visto como una manifestación sagrada de la obra de Dios
que la comunidad tiene la responsabilidad de proteger.