Viaje 06.
(Video 20 min aprox.)
El Ritual de la Sed y la Semilla: Un Adiós en Finca Los
Pozos
En el corazón de la finca Los Pozos, la tierra no es
solo suelo; es una memoria viva que guarda el sudor de más de cincuenta años de
trabajo. El registro visual de diciembre de 2021 nos enfrenta a una escena
cargada de simbolismo: el vertido de cerveza sobre la tierra seca mientras el
agua comienza, finalmente, a fluir por la acequia que la toma y re conduce
hasta la casa. Este gesto, que a simple vista parece una celebración de
infraestructura, es en realidad un enterratorio simbólico, una despedida
necesaria para cerrar un ciclo de dolor y abrir uno de esperanza.
La Despedida a Fernando: El Árbol que se Hace Tierra
Este ritual de "challa" o convite a la tierra
tiene un destinatario silencioso pero omnipresente: Fernando, el padre y
hacedor de esta finca durante medio siglo. Verter la bebida sobre el polvo no
es solo alimentar a la Pachamama para que el agua no falte; es brindar con
quien ya no está físicamente pero cuya visión impulsó cada metro de canal
excavado.
Como en los antiguos enterratorios, donde se derrama licor
para que el alma no tenga sed en su viaje, aquí se despide a Fernando
entregándole el fruto de su perseverancia. Tras tres años de una sequía que
agostó los campos, el agua que corre es la respuesta a su vida de esfuerzo.
El Ciclo de la Vaca y la Semilla
La muerte hace algunos días, de la vaca madre blanca,
yaciendo exhausta sobre la tierra cuarteada, representa el final más crudo de
la escasez. Sin embargo, en la lógica del monte, la muerte nunca es un punto
final, sino una transformación. La vaca que cae se reintegra al suelo,
volviéndose parte de ese "humus" emocional y físico donde descansan
también las cenizas de Fernando.
Este proceso es idéntico al de la semilla: para que algo
nuevo brote, lo viejo debe romperse, enterrarse y desaparecer en la oscuridad
de la tierra; la muerte de la vaca es el sacrificio del ciclo que termina bajo
la sed; la muerte de Fernando es la siembra de un legado de cincuenta años; el
agua que fluye es la fuerza que activa esa semilla, permitiendo que la vida
recomience bajo nuevas formas.
El Asombro de Continuar
Para quienes continuamos el camino en Los Pozos, el destino
se nos presenta con un asombro teñido de incertidumbre. La presencia de
Fernando era el muro de contención contra la adversidad; ahora, sin su guía, nosotros
sus sucesores debemos aprender a leer las señales del monte por cuenta propia.
El agua que hoy llena los reservorios es el primer capítulo
de un libro que debemos escribir. Es el milagro de ver cómo, tras poner sus
cenizas en este lugar que amaba y despedirlo con la saya de cerveza, la vida
insiste en brotar. La finca ya no es la misma, pero en cada gota que golpea el
abrevadero desde el cual la bomba que él compró pero no alcanzó a instalar y en
cada rito que honra la tierra, late el asombro de saber que, aunque el
sembrador haya partido, la cosecha de su vida apenas comienza a manifestarse.
¿Te gustaría que profundicemos en algún aspecto
específico de la historia de Fernando o en cómo el diseño de estos nuevos
canales refleja su visión a largo plazo?
Potrero cadenado
Emplanada de la laguna
Huella al puesto del pastajero y casa
Río Castellano
Huella a corrales del puesto y viejos corrales
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